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La inusual vida normal del matrimonio Bezos

Supermillonarios tras fundar Amazon, la pareja apenas tiene vida social y él presume de fregar los platos de la cena

Jeff y MacKenzie Bezos en la fiesta de los Oscar organizada por la revista 'Vanity Fair', el pasado día 4 de marzo.

Jeff y MacKenzie Bezos en la fiesta de los Oscar organizada por la revista 'Vanity Fair', el pasado día 4 de marzo. CORDON PRESS
La ingente fortuna de Jeff Bezos crece a un ritmo desorbitante. Es de lejos la persona más rica del mundo, con un patrimonio que superaba los 130.000 millones de dólares (unos 105.000 millones de euros) tras el último toque de campana en Wall Street. Pero detrás del éxito del que para muchos es el empresario más importante de la era moderna hay una mujer, MacKenzie Bezos. Sin ella no se entiende el origen del negocio que revolucionó la forma de consumir.
Fue en un viaje que hizo en coche junto a su esposa, camino de Seattle, cuando Bezos ideó el plan negocio de Amazon, gigante del comercio electrónico. McKenzie vio como Jeff empezaba de la nada. “¿Qué puede haber mejor que eso?”, comentaba en una reciente entrevista con la cadena de televisión CBS. La novelista es conocida por tener un perfil social bajo y una vida tan normal que es anormal.
Los Bezos forman un poderoso tándem. Y pese a ello, la fortuna no es una excusa para que el empresario deje de fregar los platos. Lo hace cada noche cuando cena en casa. “Estoy convencido de que es lo más sexi que hago”, bromeaba en una entrevista con Business Insider. La leyenda cuenta que su escritorio en Amazon es el que se montó con una puerta y cuatro patas, para no olvidar de donde viene.
Cuando Bezos conoció a la que ahora es su mujer ella se apellidaba Tuttle. Fue en 1992, en Nueva York. Los dos trabajaban para el fondo de inversión De Shaw. Jeff llegó a tener el cargo de vicepresidente en la influyente gestora. Y fue el primero que la entrevistó para contratarla en la firma, aunque fue ella la que dio el paso y le pidió almorzar juntos. El jefe no lo dudó.
Bezos supo desde el primer momento que quería pasar el resto de su vida con ella: “MacKenzie es el tipo de persona que tiene recursos para salir de situaciones adversas”. “Es lista, inteligente y sexy”, comentó en una entrevista con Vogue, antes de bromear diciendo que además tuvo la suerte de ver su perfil profesional “antes de conocerla”. Ella cuenta que se enamoró de su risa.
                         El propietario de Amazon Jeff Bezos y su mujer llegando a una conferencia en Idaho.
El propietario de Amazon Jeff Bezos y su mujer llegando a una conferencia en Idaho. CORDON PRESS
A los seis meses de ese almuerzo, se casaron e hicieron las maletas para embarcarse, solo un año después del enlace, en la utópica aventura empresarial de la que nació Amazon. A MacKenzie le convenció la pasión con la que hablaba Jeff del proyecto. Y ella fue una de las primeras empleadas: llevaba las cuentas cuando en el almacén aprendían cosas tan obvias como que era más fácil embalar las cajas sobre una mesa que de rodillas.
Los primeros cinco años fueron difíciles. Vivían entonces en una casa alquilada de una habitación. Ahora, la pareja tiene en propiedad una mansión en Seattle, a las que se suman cinco residencias más en Los Ángeles, Washington, Texas y Nueva York. El matrimonio tiene cuatro hijos, ahora adolescentes, tres niños y una niña adoptada china. MacKenzie los llevaba al colegio en un coche Honda Accord.
Por poner su fortuna en contexto, Bill y Melinda Gates manejan 93.100 millones de dólares (75.000 millones de euros), según el cálculo actualizado de Bloomberg; unos 40.000 millones de dólares menos que los Bezos. Son sus vecinos en Seattle. Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, y su mujer Priscila Chan tienen un patrimonio de 74.500 millones de dólares (60.000 millones de euros). Además de Amazon, Jeff Bezos es propietario de la compañía espacial Blue Origin y del grupo de medios que edita The Washington Post.
Jeff Bezos trata de pasar el mayor tiempo posible con su familia, hasta el punto de que evita fijar reuniones de trabajo a primera hora de la mañana para poder desayunar con sus hijos. Y aunque admiten que sus personalidades son muy diferentes —él es muy social y ella muy reservada—, se complementan y compenetran.
Las fotos de la pareja están contadas. Una data de hace cinco años, cuando patrocinó la gala del MET en Nueva York. Los Bezos también son asistentes habituales a la conferencia de grandes ejecutivos de medios en Sun Valley (Ohio). Se les ha visto juntos en las entregas de premios recientes como los Globos de Oro o los Oscar. Y posaron con sus hijos en la alfombra roja en el estreno de Star Trek Beyond.
Jeff y MacKenzie Bezos estudiaron en la Universidad de Princeton. Él se graduó en ingeniería eléctrica y ciencias de la computación, ella en filología inglesa tres años después. MacKenzie, que tuvo como profesora a la escritora Toni Morrison, tiene publicadas dos novelas, The Testing of Luther Albrigth y Traps. Cuando tiene que escribir, se recluye en un pequeño apartamento hasta que los hijos vuelven a casa.

EL HOMBRE MÁS RICO DEL MUNDO

En 1994 nació Amazon, compañía que ha revolucionado la manera de consumir en el mundo. Empezaron vendiendo libros, pero actualmente a través de la empresa, se puede comprar de todo. Un éxito que ha colocado a Bezos como uno de los más ricos del mundo, según Forbes. Este año, Bill Gates, líder de ese listado en 18 de las últimas 24 ediciones, ha cedido el podio a Bezos.
Obsesionados con cuidar la experiencia del usuario, ofrecer los precios más competitivos y optimizar la logística, Amazon convence a los clientes. Pero ahora también quiere aplicar ese know how a las empresas en sus procesos de compra: Amazon acaba de anunciar sus intenciones de desembarcar en el B2B (business to business).
La idea no es nueva: en 2015, Amazon lanzó en Estados Unidos Amazon Business, expandiéndose a Alemania en diciembre del 2016, y al Reino Unido en abril del pasado año. Solo en su primer año en Estados Unidos más de 400.000 clientes corporativos se dieron de alta en la plataforma, así como 45.000 empresas vendedoras. Cuando Jeff Bezos se mete en un nuevo negocio, ese terreno vive, de manera irremediable cambios sustanciales.
Pero a diferencia de los Gates, los Zuckerberg y otras grandes fortunas, los Bezos no son reservados en el ámbito de la filantropía. Las mayores donaciones las destinan a la fundación familiar, que gestionan sus padres. Bezos también destina fondos a la investigación de tratamientos contra el cáncer, la neurociencia y apoyó campañas para la legalización del matrimonio del mismo sexo. MacKenzie es fundadora de Bystander Revolution, una organización contra el bullying.
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About Vanessa Lara Silva

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